El platense, de 25 años, dibujó un partido de dos horas y nueve minutos en el que convirtió la adversidad en impulso, cayó en el desempate inicial 6-7 (5), reaccionó con un 6-4 tejido a contracorriente y desató un 6-0 final que silenció el entusiasmo local.
En un día que había amanecido cuesta arriba para la bandera albiceleste, Tirante cambió el tono del guion tras las derrotas de Román Andrés Burruchaga, superado con doble 6-4 por Mattia Bellucci, y de Juan Manuel Cerúndolo, vencido 7-6 (7/2) y 7-5 por Cristian Garín.
La victoria, quinta presencia de Tirante en cuadros principales de Masters 1000, se sostuvo en una resiliencia que le permitió levantarse de un 1-4 en el segundo set con cinco juegos consecutivos, antes de imponer jerarquía total en el parcial decisivo.
El próximo desafío del argentino será ante el británico Cameron Norrie, con quien reeditará un reciente cruce en Madrid, en busca de estirar una historia que en Roma ya encontró su primer punto de luz.
lam/blc













