La iniciativa es conocida también como Ley Miscelánea porque vincula la reconstrucción tras los incendios forestales, con otras 40 medidas, entre ellas la disminución del 27 al 23 por ciento del impuesto a los más ricos para –según el Ejecutivo- aumentar el crecimiento y el empleo.
De acuerdo con la encuesta Cadem, 51 por ciento de los consultados dijo estar en desacuerdo con ese plan, cuatro puntos más que en una medición anterior.
Respecto al impacto, 70 de cada 100 entrevistados afirmó que no cree que ayude a mejorar los sueldos y 69 desconfía de que contribuya a reducir el costo de la vida.
Mientras 57 por ciento considera que la propuesta no mejorará la situación económica del país, 56 que no generará más empleos y el mismo porcentaje que tampoco impulsará el crecimiento del Producto Interno Bruto.
En materia tributaria, 51 de cada 100 abogaron por mantener el impuesto a las grandes empresas en 27 por ciento y 43 por rebajarlo.
Este jueves la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó la idea de legislar el proyecto de reconstrucción, con lo cual la iniciativa continuará su tránsito por el Congreso Nacional.
Legisladores de los partidos de extrema derecha y de derecha valoraron este primer paso e insistieron en que esta es una herramienta necesaria para salir del estancamiento de los últimos años y volver a crecer con fuerza.
Sin embargo, para el diputado Daniel Manouchehri, del Partido Socialista, «este es un proyecto que su único objetivo es entregarle cuatro mil millones de dólares al uno por ciento más rico a costa del 99 por ciento de la población chilena».
“Lo que está haciendo actualmente el presidente es llevar al país a un abismo y nosotros no vamos a estar disponibles para ello”, dijo.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que, incluso si el proyecto fracasa en el Congreso, el Gobierno mantendrá su agenda económica por medio de otras herramientas administrativas, como los decretos.
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