«En mi opinión, lo correcto sería tanto para los ciudadanos de Armenia como para nosotros, su principal socio económico, definir su postura cuanto antes. Por ejemplo, celebrar un referendo, y preguntar a los ciudadanos armenios cual sería su respuesta», dijo Putin a los periodistas.
El presidente añadió que, en tal caso, Rusia también podría sacar las conclusiones pertinentes y seguir el camino de un «divorcio suave», inteligente y mutuamente beneficioso.
A juicio de Putin, los planes de Armenia de adherirse a la UE requieren de una consideración especial.
El mandatario aseguró haber conversado al respecto con el primer ministro, Nikol Pashinian, en varias ocasiones, y que no aprecia nada extraordinario en ello.
Rusia, continuó, apoyaría todo aquello que beneficie al pueblo armenio, y mantenemos una relación especial desde hace siglos, y si una decisión en particular los beneficia, no nos opondremos.
El líder ruso propuso debatir los planes de Armenia en relación con la UE en la próxima cumbre de la Unión Económica Euroasiática.
Entre los días 4 y 6 de mayo, Ereván acogió la octava reunión de la Comunidad Política Europea, así como la primera cumbre entre Armenia y la UE.
Al respecto, la Cancillería rusa advirtió que el acercamiento de Armenia a Occidente terminará involucrando a Ereván en la política antirrusa de la UE, con consecuencias políticas y económicas para la nación caucásica.
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