Encontramos una institución que, históricamente, fue abandonada y sin inversión,las cual administra 24 centros que requieren atención en la parte física, pero principalmente en el personal, explicó primero el vicetitular en entrevista concedida al estatal Diario de CentroAmérica.
Actualmente, acotó, contamos con personal que no es de carrera, tenemos un grupo de guardias posicionados horizontalmente, no existe escala jerárquica entre ellos, ni tampoco salarial que responda a las necesidades del SP.
Recordó la edificación de la cárcel El Triunfo en el oriental departamento de Izabal, que “lamentablemente por un tema legal debimos detener, pero al solventar el problema continuaremos los trabajos”.
Además, la de Masagua, en el occidental Escuintla, que viene de un préstamo con el BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica), en proceso de finalizar la etapa de preinversión para pasar a la siguiente.
A estos centros no solo queremos darles instalaciones físicas, sino el personal adecuado para llevar los controles que se necesitan, amplió el funcionario.
En este punto, calificó de importante el papel de la Inspectoría, ya existe una que hace mejor trabajo y puede con los recursos que tiene; sin embargo, continuamos tanto en su preparación profesional como en cantidad y despliegue.
Ahora la central, en el departamento capital, tiene personal en puntos estratégicos, pero ya tenemos planificadas, para este año y el siguiente, otras cuatro en el país, remarcó Solórzano.
Ejemplificó que actualmente poseen “información de guardias en estado de ebriedad durante el servicio, se manda a la Inspectoría desde el nivel central, pero cuando llega ya ha pasado todo; inclusive, están bañaditos y como si nada”.
El viceministro incluyó también entre las acciones la profesionalización del personal, en tanto adelantó un curso a finales de julio o principios de agosto próximos de formación de agentes penitenciarios, que durará tres meses.
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