El gobierno federal extendió la medida en busca de enfrentar la difícil situación regional provocado por las interrupciones en el suministro de petróleo por la agresión militar de e Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según la notificación, se mantendrá el 60 por ciento de los vehículos oficiales fuera de circulación y la reducción de un 50 por ciento en el suministro de combustible para los restantes en circulación.
El primer ministro Shehbaz Sharif presentó por primera vez el plan de austeridad el 9 de marzo último, días después que los precios de la gasolina y el diésel aumentaran en un 20 por ciento en el país.
Ello se debió a la interrupción del suministro de petróleo provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y gas en el Medio Oriente.
Irán aplicó la medida en respuesta a los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, los cuales comenzaron el 28 de febrero y concluyeron a mayor escala el 8 de abril, tras un alto el fuego mediado por Pakistán.
A pesar de la prórroga del cese de hostilidades ambas partes siguen enfrentadas respecto a las propuestas para poner fin definitivo a la guerra, particularmente en lo que respecta a sus respectivos bloqueos del estrecho de Ormuz.
El plan de austeridad de Pakistán incluye la reducción de las operaciones de las oficinas gubernamentales a una semana laboral de cuatro días, aunque el sector bancario y los servicios esenciales quedaron exentos.
Se exigió a los departamentos de los gobiernos federal y provincial reducir el gasto no esencial en un 20 por ciento y la prohibición de visitas oficiales al extranjero por parte de ministros, parlamentarios y funcionarios gubernamentales, salvo en el caso de viajes obligatorios.
Asimismo, hasta un 50 por ciento de los empleados gubernamentales trabajan desde casa en días alternos, así como la transición de reuniones presenciales a virtuales para reducir costos, entre otras disposiciones.
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