Al asumir anoche la presidencia del Tribunal Superior Electoral (TSE) del país, el juez alertó que las campañas políticas ya no se desarrollan solamente en las calles y espacios tradicionales, sino también “de manera intensa” en plataformas digitales atravesadas por algoritmos.
Debemos estar atentos a tecnologías que, cuando son mal utilizadas, pueden representar amenazas a nuestro proceso democrático, declaró Nunes Marques, quien guiará la celebración de los comicios de octubre próximo, en los que Brasil elegirá presidente de la República, gobernadores, senadores y legisladores federales y estatales.
A decir del magistrado, la expansión de herramientas de IA, sumada a fenómenos de desinformación y manipulación cognitiva, impone nuevos retos institucionales a la justicia electoral, los partidos políticos y la sociedad brasileña.
“El desafío contemporáneo no es solo tecnológico, también es institucional, cultural y humano”, sostuvo.
Durante la ceremonia de investidura, a la que asistieron el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y otras autoridades y figuras políticas, el nuevo titular del TSE recordó que la corte aprobó en marzo restricciones para el uso de inteligencia artificial en las campañas electorales de 2026.
Tal decisión fue adoptada tras recibir miles de sugerencias de organizaciones civiles, empresas tecnológicas y partidos políticos durante audiencias públicas.
De acuerdo con el magistrado, gran parte de las preocupaciones expresadas durante el proceso de consultas giraron en torno al riesgo de que herramientas automatizadas distorsionen la voluntad popular y manipulen el debate público.
Al respecto, defendió que el futuro de la democracia brasileña no puede quedar condicionado por sistemas automatizados capaces de influir artificialmente sobre los votantes.
“El futuro de nuestra democracia no será delineado por máquinas, sino por millones de brasileñas y brasileños que depositan en las urnas su mensaje de esperanza”, enfatizó.
Nunes Marques también aseguró que el TSE garantizará elecciones “limpias y transparentes” y reiteró su respaldo al sistema electrónico de votación, blanco frecuente de ataques por parte de sectores de extrema derecha desde los comicios de 2022.
El magistrado sustituye en la presidencia del TSE a la jueza Cármen Lúcia y tendrá como vicepresidente al ministro André Mendonça, todos igualmente integrantes del Supremo Tribunal Federal.
Analistas consideran que el debate sobre la regulación de la IA y la circulación de desinformación será uno de los ejes centrales del proceso electoral brasileño, en un país donde la polarización política y el uso intensivo de redes sociales marcaron las últimas disputas presidenciales.
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