Rubricada este martes por el viceprimer ministro Ho Quoc Dung, la norma reconoce que, gracias a los numerosos programas y políticas desarrollados en los últimos años, “la vida material y espiritual de las minorías étnicas ha mejorado notablemente, y la tasa de pobreza en estas zonas ha disminuido a un ritmo mayor que el promedio nacional”.
Sin embargo, señala, el desarrollo socioeconómico en las zonas montañosas y de minorías étnicas sigue siendo lento, la infraestructura no cumple con los requisitos de desarrollo, y la calidad de la educación y la capacitación de recursos humanos es baja.
Por otra parte, la capacidad y las cualificaciones de los funcionarios locales y de las minorías étnicas en algunas localidades no cumplen con los requisitos, y la capacitación y la utilización de éstos no han recibido la atención adecuada.
Además, la seguridad política y el orden social en algunas áreas aún albergan factores complejos e inestables, la población está preocupada por la tierra, la vivienda, las tierras de cultivo y el agua potable, y la planificación y el reasentamiento de las zonas montañosas y de minorías étnicas aún enfrentan problemas sin resolver.
La nueva directiva, reseñada por el diario electrónico del Gobierno, puntualiza asimismo que las limitaciones y debilidades antes mencionadas, además de las causas objetivas, también se derivan de factores subjetivos como la conciencia inadecuada del papel y la posición del trabajo en asuntos étnicos.
Al respecto, orienta al Ministerio de Minorías Étnicas y Religiones emitir en breve documentos que orienten a las localidades para ejecutar eficazmente el Programa Nacional de Objetivos para la construcción de nuevas zonas rurales, reducción sostenible de la pobreza y el desarrollo socioeconómico en zonas de minorías étnicas y montañosas (2026-2035).
Precisa asimismo que en su fase inicial (2030) deberá priorizarse la asignación de recursos para implementar con eficacia las políticas étnicas, abordando cuestiones urgentes como terrenos para vivienda, tierras de producción, electricidad, agua potable e infraestructura social.
En ese sentido, encarga al Ministerio de Industria y Comercio centrarse en la inversión en el desarrollo del sistema eléctrico para las zonas montañosas y de minorías étnicas, con el objetivo de garantizar que para 2030 el ciento por ciento de los hogares tengan acceso a la electricidad.
El Ministerio de Educación y Formación, en tanto, deberá mejorar la calidad de la formación de recursos humanos y elevar el nivel intelectual de las minorías étnicas y las regiones montañosas, mientras el de Salud privilegiará la inversión en la construcción y renovación de infraestructuras y el suministro de equipamiento para los centros a nivel comunal.
La directiva encomienda al Ministerio de Seguridad Pública reforzar las medidas para mantener la seguridad política y el orden social, combatir con firmeza a las fuerzas hostiles que buscan socavar el desarrollo nacional, y erradicar el consumo de drogas y otros males sociales en las zonas montañosas y de minorías étnicas.
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