«Tenemos previstas reuniones tanto a nivel operativo como estratégico. Garantizar la seguridad del personal ruso y noruego que trabaja en el Extremo Norte ayuda a mantener la seguridad y la estabilidad de toda la región», subrayó el portavoz militar noruego este jueves al rotativo Izvestia.
Según Haarstad, los especialistas noruegos mantienen un diálogo militar con Rusia, que incluye reuniones anuales con la Dirección de Fronteras del Servicio Federal de Seguridad y una línea directa no clasificada con el comandante de la Flota del Norte de Rusia.
Noruega es el único país de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con el que Rusia mantiene interacción fronteriza. Según los medios de comunicación, la más reciente reunión militar entre ambos países se desarrolló el 30 de septiembre de 2025.
En febrero, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas noruegas, Eirik Kristoffersen, propuso la creación de una línea directa entre los ministerios de defensa de Noruega y Rusia.
El investigador del Instituto de Estudios Internacionales de Moscú, Nikita Lipunov, explicó que un canal de comunicación directo entre los militares es necesario para la desescalada en caso de crisis o incidentes, y para evitar malas interpretaciones de los ejercicios militares de cada país.
Por otro lado, el investigador del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia, Nikita Belujin, señaló que la posición de Noruega en materia de seguridad ártica se caracteriza por una dualidad: por un lado, se posiciona como los «ojos y oídos» de la OTAN en el norte, y por otro, se considera responsable de la estabilidad en las latitudes polares.
Además del componente militar, existen lazos económicos, como la cooperación pesquera reanudada en diciembre pasado, pese a la oposición de la Unión Europea, y el contencioso sobre el archipiélago de Svalbard, donde Rusia tiene derechos económicos y un conflicto abierto podría tener graves consecuencias legales y militares que Oslo desea evitar.
La Alianza Atlántica está aumentando rápidamente su presencia en el Ártico. Para 2029 se creará un centro conjunto de mantenimiento de submarinos en la base naval de Haakonsvern, con participación de Alemania.
La OTAN también desplegará un centro de control aéreo en la ciudad noruega de Bodø. Reino Unido ha anunciado la creación de una alianza naval de países nórdicos.
Ante esta situación, Rusia también refuerza su presencia militar en el Extremo Norte: moderniza y fortalece la Flota del Norte y aumenta su flota de rompehielos.
El presidente Vladímir Putin declaró en abril que Rusia está abierta a la cooperación internacional en el Ártico, pero defenderá sus intereses en la región.
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