“Tenemos 683 incendios que hemos combatido con una afectación de casi 44 mil hectáreas de bosque, esta es una situación preocupante”, dijo la subdirectora de Manejo y Desarrollo del Instituto de Conservación Forestal, Estela Mejía.
La funcionaria expresó su preocupación ante el incremento de hectáreas calcinadas en comparación con el ejercicio precedente.
Según detalló Mejía, entre enero y abril de 2025 en Honduras se contabilizaron 20 mil 978 hectáreas arrasadas por 568 igniciones.
Recordó que los incendios forestales y la tala ilegal son delitos ambientales castigados por el Código Penal con penas de entre dos y 16 años de prisión.
En ese sentido, exhortó a la población a denunciar a quienes provocan estos daños, ya sea por quemas agrícolas, fogatas o acciones criminales.
En Honduras, un país altamente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos intensificados por el cambio climático, este tipo de catástrofe representa una grave amenaza ambiental, especialmente durante la temporada seca, que coincide con el verano (febrero a mayo).
Como consecuencia de la tala ilegal y los incendios, la nación pierde anualmente entre 50 mil y 60 mil hectáreas de áreas boscosas.
Las autoridades estiman que el 84 por ciento de los incendios son provocados por actividades humanas, muchas veces debido a la falta de supervisión en el uso del fuego, que fácilmente se extiende hacia zonas montañosas.
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