La operación conjunta en marcha desde alrededor de las 03:00 hora de Bolivia tiene el objetivo de abrir un corredor humanitario que permita la transportación hacia la urbe paceña de combustible y alimentos, así como descongestionar esta ruta de vehículos que se encontraban varados desde el inicio de las protestas a inicios de esta semana.
El canal estatal Bolivia Tv transmitió en directo los choques entre el contingente policial pertrechado con medios antimotines no letales y algunos movilizados que resistían en la zona de Río Seco, en el Distrito Siete de El Alto y desde las alturas de la zona conocida como Huajchilla, desde donde respondían con piedras y cartuchos de dinamita a los efectivos que los gasificaban.
Según Bolivia Tv, al menos sumaban 20 los movilizados aprehendidos en El Alto, la carretera hacia Oruro y en la ruta hacia Copacabana.
Los medios estatales resaltaron declaraciones del comandante del Ejército, Víctor Hugo Balderrama, quien resaltó que detrás de los pelotones policiales avanzan efectivos de las Fuerzas Armadas, quienes pertrechados solo con armamento no letal refuerzan el operativo.
Sobre la carretera de Río Abajo, donde los bloqueadores impedían el paso desde hacía una semana, la Policía informó que logró despejar la ruta hasta el puente Lipari.
En horas de la tarde de este sábado, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, declaró en conferencia de prensa que la operación cumplió su objetivo, pues se despejaron las vías para hacer llegar a La Paz, oxígeno, medicamentos, combustible y alimentos.
Añadió que en estos momentos el presidente Paz está a punto de firmar un acuerdo con dirigentes de la Central Obrera Regional de El Alto, con quienes sostuvo una reunión en esta jornada.
“En estos momentos, el presidente Rodrigo Paz y el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, sostienen una reunión con la Central Obrera Regional de El Alto, reafirmando la voluntad del Gobierno de escuchar, coordinar y construir soluciones junto a los sectores sociales”, escribió Zamora en su cuenta de Facebook.
Dentro de este contexto, el vicepresidente de Bolivia, Édman Lara, reiteró la posición expresada esta semana en una carta al jefe de Estado con la exhortación de dialogar con las diversas fuerzas movilizadas, en busca de pacificar el país.
“Te escribo sin protocolo, porque la hora no da para formalidades”, afirmó en el texto dado a conocer este martes, en el cual el vicemandatario declarado opositor se ofreció a contribuir como mediador “para preservar la estabilidad y paz social en el país”.
Consideró el vicejefe de Estado en la misiva difundida en las redes sociales de la Vicepresidencia que el país necesita soluciones construidas sobre la base del respeto, la escucha y la unidad nacional.
Acotó a continuación que “negar el diálogo sería desconocer el origen del mandato popular”, y reiteró “disposición de contribuir a cualquier espacio de encuentro y diálogo que permita preservar la estabilidad, la unidad y la paz social en Bolivia”.
Reiteró el criterio de que “el poder no puede convertirse en distancia frente al pueblo. Por el contrario, debe representar la capacidad de responder con responsabilidad, sensibilidad y compromiso ante las necesidades de la población”.
En su opinión, “negar el diálogo sería desconocer el origen mismo del mandato popular que nos condujo al Gobierno”.
Recordó que la victoria electoral obtenida en un balotaje se logró gracias al apoyo de trabajadores, campesinos e indígenas que hoy están movilizados como expresión de su descontento.
La carta trascendió a la opinión pública en un ambiente crispado por movilizaciones y bloqueos en todo el país, y una creciente tendencia a exigir la renuncia del mandatario Paz, a quien acusan de incumplir sus promesas electorales y no resolver los problemas de los bolivianos.
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