Mario Muñoz Lozano
La alegría por este reconocimiento, en especial, fue para muchos de los que estuvieron el pasado sábado en la sala Covarrubias del Teatro Nacional, en La Habana, durante la entrega de los más importantes galardones anuales de la industria del fonograma en Cuba.
Porque «Canción de luz / Homenaje a Angel Quintero», fue la obra testamento del trovador (1956-2024), cuyos detalles tejió en su mente y en su guitarra con pasión, seriedad y alegría, en sus meses finales de vida.
Angelito, como le llamaban sus amistades, pudo escuchar ya grabados en los Estudios Ojalá pocos temas del disco, pero cada audición fue un placer para él, quien disfrutó orgulloso de los arreglos y voces que respaldaron sus canciones.
Él fue artista hasta el último momento: «hoy grababa Beatríz (Márquez)», me comentó poco antes de su muerte; «escucha el último arreglo de Kiki (Corona), es mucho mejor que el anterior», nos hablaba contento de su CD, cuya realización siguió paso a paso su esposa, la periodista Estrella Díaz.
Detrás del premio, el agradecimiento grande de su familia hacia el cantautor Silvio Rodríguez, artífice del proyecto de grabar el disco, a Ana Lourdes Martinez, su productora general, y a la urdimbre de cantantes, grandes músicos y técnicos que participaron en esta obra coral.
«Canción de luz…» es el último regalo del cantautor a Cuba, a su gente, es una declaración de amor, de fe y de esperanza.
En las palabras que acompañan al fonograma, Silvio Rodríguez escribió que Quintero se destacó entre aquella segunda generación de lo que por entonces fue llamado Nueva Trova.
“Desde que apareció supo brillar con luz propia, con canciones que denotaban una singular personalidad creativa. Su talento, sumado a su carácter franco y compañeril, lo convirtieron en un imprescindible”, aseguró Rodríguez, uno de los fundadores del movimiento conocido como Nueva Trova Cubana.
Como dijera Adolfo Costales, productor de la casa discográfica Producciones Colibrí, gran conocedor de la trova cubana y amigo de Quintero, el disco es “una joyita”.
Para René Baños, director del grupo Vocal Sampling y cercano al trovador, esta obra revela “al Angelito menos divulgado, pero tan real como su pasión por el amor y la amistad, su pasión, siempre joven, paciente, e inefablemente anclada en la familia, en la cultura y la historia, y en Cuba”.
Durante la primera audición pública del CD en la sede de Bis Music, el popular trovador cubano Frank Delgado manifestó que Angelito tenía varias canciones de éxito que se hubieran podido incluir en este último disco, pero él prefirió apostar por temas menos conocidos que deseaba ponerlos a disposición del público.
El CD incluye once temas de su autoría, interpretados por Silvio Rodríguez, Beatriz Márquez, Frank Delgado, Miriam Ramos, Eduardo Sosa, Kiki Corona, Mayito Rivera, Marta Campos, Heidi Igualada, Juan Carlos Pérez, Leonardo García, Ariel Díaz, Carlitos Lage y el propio Ángel Quintero.
Licenciado por el sello Bis Music, «Canción de luz…» también cuenta con grabación, mezcla y masterización de Olimpia Calderón; y diseño gráfico de Katia Hernández y Enrique Smith.
Con más de 40 años de vida artística, Angelito Quintero sobresalió por su experimentación constante y letras agudas que retratan e interpretan la realidad de su país, como es el caso de su disco Paisano (2000), donde compartió vivencias cercanas sobre la diáspora cubana y de otras naciones latinoamericanas.
Temas de su autoría como Solamente una ventana, Tumbao o Corazón, corazón, forman parte indisoluble de lo mejor en la banda sonora de los cubanos de los años 80′ del pasado siglo, y la permanencia de su música entre generaciones evidencia la vitalidad de esa obra.
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