Un informe del organismo internacional señala que las condiciones climáticas podrían afectar desde julio la producción de cultivos básicos, así como los ingresos y el acceso a alimentos de miles de familias rurales.
A ello se suma el aumento de los precios de los alimentos e insumos que afectan directamente la capacidad de compra de los hogares de bajos ingresos. En marzo, la inflación alcanzó el 1,47 por ciento, con mayor impacto en la seguridad alimentaria de la población más vulnerable.
Panorama ante el cual el PMA activó en El Salvador programas de asistencia alimentaria y mecanismos de respuesta temprana, respaldado con recursos del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de Naciones Unidas, especialmente para comunidades propensas a sequías en las regiones de Santa Ana y Ahuachapán.
Durante marzo, agrega el organismo, unas 328 mil 271 personas fueron asistidas por el Programa, de las cuales el 60 por ciento fueron mujeres.
El PMA añadió que también contribuye con iniciativas orientadas a fortalecer medios de vida y resiliencia económica como la capacitación de migrantes retornados en áreas como panadería y barismo, unido a un apoyo financiero mensual para jóvenes inscritos en planes de formación gastronómica vinculados al sector turismo.
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