El mercado global del hierro atraviesa en 2026 un año de profundas transformaciones, marcado por la volatilidad de los precios, nuevos corredores logísticos y la creciente presión por descarbonizar la siderurgia.
Según el último informe de la Asociación Mundial del Acero (worldsteel), la producción de arrabio (material fundido) crecerá apenas un 1,2 por ciento este año, en contraste con el dinamismo de años previos.
Estamos ante un punto de inflexión: la demanda china se estabiliza y los grandes proyectos de infraestructura en India y el sudeste asiático no compensan totalmente la desaceleración en Occidente, explicó Laura Chen, analista senior de materias primas en CRU Group.
Pero lo más relevante es el cambio cualitativo hacia hierro de alta pureza para hornos de arco eléctrico, añadió.
Brasil consolida su posición como segundo mayor exportador mundial, con un aumento del ocho por ciento en los envíos de mineral de hierro durante el primer cuatrimestre, impulsado por el complejo de S11D de Vale, que alcanzó su plena capacidad operativa.
Nuestra logística en el Arco Norte permite reducir costos y emisiones, y estamos negociando contratos a largo plazo con siderúrgicas europeas que exigen trazabilidad ambiental, señaló el director de comercialización de Vale, Marcelo Spinelli.
Por el lado de los precios, la tonelada de mineral de hierro (62 por ciento Fe, referencia Platts IODEX) cotiza actualmente en torno a los 118 dólares, un cinco por ciento menos que en diciembre de 2025.
Los analistas de Wood Mackenzie proyectan un rango de entre 100 y 130 dólares hasta fin de año, condicionado a las políticas arancelarias de Estados Unidos y la Unión Europea.
La guerra comercial tecnológica entre Washington y Beijing ya salpicó al acero. En abril, Estados Unidos impuso aranceles adicionales del 25 por ciento a las importaciones de perfiles estructurales provenientes de Vietnam y Corea del Sur, lo que desvió flujos de chatarra y hierro esponja.
Esos datos los aportó el informe trimestral de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre comercio de metales.
En contrapunto, la Unión Europea presentó en mayo su Plan Acero Verde 2030, que exige para a partir de 2027, el 40 por ciento del hierro importado provenga de procesos con hidrógeno verde.
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