Ante los nuevos acontecimientos, el Ministerio de Salud de la nación indochina dijo estar monitoreando de cerca la situación epidemiológica y actualizando continuamente la información de la OMS y del punto focal para la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional.
En consecuencia, informó este lunes el diario Hanoi Moi, “se ha reforzado la vigilancia en los centros de salud y la cuarentena en los pasos fronterizos para detectar precozmente posibles riesgos de entrada”.
La cartera sanitaria, sin embargo, aconsejó a la población no entrar en pánico y seguir la información oficial de las autoridades sanitarias y la OMS. Quienes regresen de zonas con brotes deben vigilar su estado de salud durante 21 días, puntualizó.
También recomendó evitar el contacto directo con personas que presentaran síntomas sospechosos de infección por ébola (fiebre, fatiga, dolor de cabeza, de garganta, abdominal y musculares, vómitos, diarrea y erupciones cutáneas), así como con la sangre, los fluidos corporales o las pertenencias del paciente.
Según la OMS, hasta el sábado último la República Democrática del Congo reportó ocho casos confirmados, 246 sospechosos y 80 muertes presuntamente relacionadas con el ébola en la provincia de Ituri. Uganda, por su parte, informó de dos enfermos, incluyendo un muerto en Kampala, y señaló que ambos habían viajado desde el Congo.
El ébola es una enfermedad infecciosa con una alta tasa de mortalidad que se transmite por contacto directo con la sangre y los fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas a causa de ese padecimiento. El virus puede transmitirse también a través de objetos y superficies contaminados con las secreciones del paciente.
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