Por Fausto Triana
Desde hoy y hasta el 14 de junio, vuelven las imágenes en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza para hablar por mil palabras. Son personajes de la vida real marcados por la tragedia de la violencia en Gaza desatada por Israel.
Cada imagen, captada por un fotógrafo gazatí anónimo, por razones de seguridad, de la Agencia de Naciones Unidas para la Población Refugiada de Palestina (UNRWA, por sus siglas en inglés), revela todo lo que la belleza del color esconde.
Una niña de seis años, Qaman, se convierte en figura. En sus ojos se puede apreciar el reflejo de la silueta del fotorreportero, vive en Gaza en una tienda de campaña junto a sus siete hermanos, desplazada por la agresión israelí.
Luego, están Faiza, de 40 años, Mahmoud de 17, Hajja de 80, Suleiman de 85, Mu´ayyad de 12, que conserva como un tesoro un balón de fútbol, o Malak que pudo rescatar sus zapatos, todos desplazados y sobreviviendo en condiciones infrahumanas.
El mensaje es poderoso y la visualidad sobrecoge en una muestra enmarcada en el programa “Cultura Viva X Palestina y UNRWA”, una iniciativa impulsada por la agencia de ONU para apoyar a los palestinos desde la óptica del arte.
Es la segunda colaboración entre el Museo Thyssen-Bornemisza y UNRWA, luego de “Gaza a través de sus ojos”, en el otoño de 2025.
La exposición de ahora reúne 10 retratos contemporáneos de niños, niñas, mujeres y hombres palestinos supervivientes de la ofensiva israelí. Cada retrato revela cómo elementos cotidianos adquieren un significado extraordinario en un contexto de devastación (como el balón o los zapatos).
Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA España, ponderó la necesidad de volver a poner el foco en Gaza, en un momento en que la atención internacional se ha desplazado, pese al aumento de los ataques israelíes sobre la Franja en los últimos meses.
En ese sentido, destacó el papel de la cultura como un medio idóneo para canalizar la denuncia de la situación que atraviesa Gaza en la actualidad.
La titular de UNRWA en España señaló que tras más de dos años y medio de ofensiva, 2,1 millones de palestinos malviven en Gaza en medio de una grave crisis humanitaria marcada por la escasez de recursos básicos y una violencia persistente.
La agencia, como principal actor humanitario en la Franja, proporciona servicios fundamentales en salud, educación y asistencia social a cientos de miles de personas. Su labor se sostiene, en gran medida, gracias a su personal local, compuesto por 11 mil refugiados de Palestina que, en su mayoría, también se encuentran desplazados.
Guillermo Solana, director artístico del Museo, puso en valor el enfoque intimista y narrativo de la muestra, que permite asomarse a la vida de niños, mujeres y hombres con trayectorias y memorias diversas, pero marcadas por la ofensiva israelí.
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