La movilización fue convocada y encabezada por la asociación de Madres y Familiares cuyos representantes portaban pancartas con los nombres de sus parientes víctimas del terrorismo de Estado.
Eduardo Bleier, Luis Eduardo Arigón, María Rosa Aguirre, Haydée Altman y Alicia Anglet resultaron algunos de los rostros de quienes siguen sin aparecer y fueron expuestos aquí, en silencio y a paso lento.
La movilización conmemoró los 50 años de los asesinatos de los exlegisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez, a quienes la Asamblea General, que reúne al Parlamento, rindió antes una sesión solemne de homenaje.
También evocó los asesinatos de Rosario Barredo y William Whitelaw, así como de la desaparición forzada de Manuel Liberoff, todo ello ocurrido en Argentina como parte del Plan Cóndor.
Ocurre luego de que la Institución Nacional de Derechos Humanos (Indhh) incorporara ocho nuevos casos, entre activos y aclarados, validados mediante investigaciones en el exterior.
Además son 81 los ciudadanos ausentes bajo escrutinio de la Inddhh.
«Es una lista abierta», dijo la víspera la activista Alba González, quien la víspera dio a conocer una declaración de Madres y Familiares desde la sede de la central sindical PIT-CNT, que junto a otras organizaciones sociales se sumaron a la convocatoria.
La declaración denunció que la impunidad persiste en Uruguay y demandó acciones concretas del gobierno.
Reiteró el llamado al presidente Yamandú Orsi para que ordene a las Fuerzas Armadas entregue información sobre el paradero de las víctimas del terrorismo de Estado.
Además reclamó acciones contra militares imputados por delitos de lesa humanidad prófugos de la justicia.
La movilización se reeditó alrededor de 60 ciudades y localidades bajo la consigna «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?».
En la de esta capital destacó la participación de jóvenes, algo que reconoció la ex vicepresidenta Lucía Polansky. La compañera del ex presidente José Mujica sentenció a la prensa que “hay muchos desaparecidos”.
Seguimos en la búsqueda, expresó la antropóloga Lucía Lusiardo, quien encabeza aquí el equipo que desde hace años trabaja encontrar a los desparecidos, quien subrayó la falta de información imperante.
La vicepresidenta Carolina Cosse marchó junto a ministros del gobierno. Dijo a la prensa que los desaparecidos resultan una tragedia que demanda unidad nacional. Hay que seguir insistiendo en su búsqueda, apuntó.
Al final el acallado ruido de las miles de pisadas, y la lectura de los 205 nombres de quienes no regresarán.
“Presentes”, respondió la multitud.
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