De acuerdo con la presidenta de Coexport, Silvia Cuéllar, aunque el flujo de las exportaciones salvadoreñas no se ha interrumpido, el comercio se tornó más costoso.
Fundamentalmente por el alza de los fletes en rutas hacia mercados asiáticos cuyos costos oscilaban entre mil 300 y dos mil dólares, y ahora rondan los seis mil dólares, aunque reconoció que se cumplen los contratos.
Cuéllar recordó que la mayor parte de las exportaciones salvadoreñas, sobre todo productos perecederos, se despachan hacia rutas con Estados Unidos y Centroamérica, donde no existe una “afectación bastante fuerte”.
“Nosotros estamos más afectados por lo que tenemos que traer de proveeduría que viene por esa ruta que por la exportación, porque si yo tengo el producto, no hay problema”, indicó la presidenta de Coexport durante un foro organizado con empresas para analizar el impacto de la crisis en Medio Oriente.
Para Cuéllar, los empresarios ahora cuentan con herramientas como la inteligencia artificial para prever la evolución del mercado internacional.
Al tiempo que recomendó mantener una “vigilancia constante”, planificaciones de corto plazo y flexibilidad en los contratos, ante la perspectiva de carecer de las materias primas.
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