De acuerdo con reportes militares israelíes, casi a diario se registran heridos o muertos como consecuencia de ataques atribuidos a estos dispositivos, difíciles de detectar o interferir debido a su sistema de guiado por cable de fibra óptica.
El incidente más reciente se produjo este jueves, cuando siete soldados, entre ellos dos oficiales, resultaron heridos tras la explosión de un dron en el sur del Líbano, según comunicados castrenses.
Estos aparatos emplean un fino filamento de fibra óptica que se desenrolla durante el vuelo, lo que permite la transmisión de imágenes y órdenes sin depender de señales de radio ni sistemas de posicionamiento global, reduciendo así su huella electrónica.
Medios israelíes han reconocido que este tipo de tecnología ha complicado de forma significativa la capacidad operativa del ejército en el sur libanés, donde mantiene despliegues en el contexto de la tensión fronteriza.
Según datos difundidos por fuentes militares hasta este jueves, mil 43 soldados han resultado heridos, 57 de ellos en estado grave, desde el inicio de la denominada Operación “Rugido del León” el pasado 28 de febrero.
A pesar del alto el fuego vigente desde el 17 de abril y prorrogado hasta julio, Hezbolá ha continuado reivindicando acciones contra posiciones israelíes, argumentando que responde a violaciones previas, incluidos bombardeos y demoliciones en el sur del Líbano.
En paralelo, tres divisiones del ejército israelí permanecen desplegadas en la zona, donde realizan operaciones de demolición de infraestructuras civiles, bajo el argumento de que serían utilizadas por la resistencia libanesa.
Analistas militares israelíes citados por medios como Haaretz han descrito un clima de incertidumbre dentro de las filas castrenses, con críticas a la falta de claridad en los objetivos de la operación y el impacto de las bajas.
Otros medios, como Israel Hayom, han señalado crecientes dudas dentro del estamento militar sobre la permanencia en la llamada “zona defensiva”, donde soldados y oficiales cuestionan la utilidad de las operaciones en curso en ausencia de resultados estratégicos claros.
En este contexto, sectores del mando militar evalúan posibles ajustes operativos e incluso una ampliación de acciones contra las unidades responsables del lanzamiento de drones de Hezbolá, según reportes del portal Walla.
No obstante, la prolongación del despliegue y el uso de nuevas tecnologías por parte de Hezbolá plantean un desafío operacional persistente para las fuerzas israelíes, que refuerzan sus posiciones con sistemas antidrones y otras medidas defensivas.
Israel mantiene un estricto hermetismo sobre el alcance real de sus bajas en el sur del Líbano, mientras continúan los enfrentamientos en una franja fronteriza marcada por la inestabilidad desde hace meses.
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