En conversatorio en esta capital a propósito del aniversario 131 de la caída en combate del prócer José Martí, la académica subrayó la vida peculiar en las últimas décadas de aquel país caribeño, con figuras prominentes al frente de su Gobierno.
Ante estudiantes de la Escuela Normal de Ciencias Comerciales y una representación de la brigada médica cubana, la también investigadora reconoció el esfuerzo de los antillanos por transformaciones en función de las grandes mayorías necesitadas y un mundo mejor.
La igualmente promotora de las ciencias sociales críticas aprovechó la cita para agradecer a los profesionales de la salud por la labor prestada en esta nación durante casi 28 años, la mejor muestra de la asistencia de la isla al planeta.
Porque, trasmitió a los alumnos presentes en la actividad, la tierra natal de Martí no le apuesta a las guerras, sino que da discernimiento a su gente.
Esa apertura a la ciencia es también un legado del Apóstol cubano, consideró, mientras expuso que el homenaje va dirigido a una de las figuras más importantes de Latinoamérica, a uno de sus hombres más prominentes.
La exdirectora de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala habló de Martí desde diferentes aristas: el poeta, literato, político, el estudioso, el intelectual y el científico de las ciencias sociales.
Su legado a través de los libros, de su obra, de lo que escribió, se consolida además en su práctica de vida en función de la liberación de los pueblos y de la justicia social, reflexionó la analista.
Martí se identificó –explicó- con los sectores más pobres, con las grandes mayorías existentes en nuestros países que no tienen acceso ni oportunidades a los derechos elementales, como al acceso a la educación.
En la sede de la Biblioteca Nacional, Artemis profundizó asimismo en la Guatemala que el joven cubano conoció con 24 años, entre 1877 y 1878, durante 15 meses.
Llamó a los estudiantes a no dejar de pensar, de ir a investigar más, de buscar a ese intelectual latinoamericano que dio su vida por la libertad y soberanía de los pueblos.
En la cita, organizada por la directora del departamento de Investigación Artística del Ministerio de Cultura y Deportes, Liliana Murga, el embajador de la isla caribeña en este país, Nazario Fernández, calificó de estimulante el amplio auditorio.
La doctora en Educación, Gladys Tobar, realizó, por su parte, un amplio recorrido por la literatura de Martí.
La iniciativa sirvió para fusionar la palabra con el arte, con interpretaciones de los maestros Ivonne Reina y Luis González, incluida como colofón La Guantanamera.
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