Una declaración del ZAST expresa comprender de primera mano el devastador costo humano de las medidas coercitivas unilaterales y reconocemos esta acusación como un acto con motivaciones políticas diseñado para deslegitimar a sus autoridades soberanas y justificar el castigo colectivo continuo de la población.
Zimbabwe y Cuba -añade- comparten un profundo vínculo forjado en la lucha por la autodeterminación, la dignidad y el derecho de las naciones a trazar su propio rumbo libres de injerencias imperiales.
Cuba ha estado con África en sus momentos más difíciles y ahora estamos con la nación caribeña, indica el pronunciamiento.
Según el texto, el comunicado del Gobierno cubano señala acertadamente como esta acusación proviene del mismo poder que ha mantenido un bloqueo injusto y devastador contra el pueblo de la isla durante décadas, como acto de guerra económica contra un país soberano.
El ZAST hace un llamado a todos los pueblos amantes de la paz y a los movimientos progresistas de África y el Sur Global para condenar esta acusación con motivaciones políticas y exigir el fin inmediato e incondicional del bloqueo.
Asimismo, pide reafirmar el principio de que todas las naciones tienen derecho a la legítima defensa y a la soberanía.
Las sanciones no son una herramienta política, sino un arma de sufrimiento masivo, se apliquen contra Zimbabwe, Cuba o cualquier otra nación que se atreva a afirmar su independencia, concluye la declaración con la convocatoria a unirse en una sola voz contra estas.
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