Una nota publicada por la Presidencia del Consejo de Ministros señala que en una reunión de ese órgano efectuada la víspera en el Palacio Chigi, encabezada por la primera ministra, Giorgia Meloni, se aprobó una nueva legislación que establece tipos impositivos a la gasolina, diésel, GLP y gas natural empleados como combustibles para vehículos.
También se aplicará, entre el 23 de mayo y el 6 de junio del presente año, al Acetite Vegetal Hidrotratado (HVO), así como al biodiésel, con una reducción de aproximadamente cinco centavos por litro para la gasolina y 10 centavos por litro para el diésel.
Se establece una prórroga al crédito fiscal para el transporte por carretera por el incremento de los costes de combustible incurridos entre marzo y junio de 2026, con un límite de gasto total de 300 millones de euros, incluidos los 100 millones de euros ya asignados para el mismo en decretos legislativos anteriores.
Por otra parte, se introdujo un nuevo un crédito fiscal de hasta el 30 por ciento, para el gasto incurrido en la compra de fertilizantes agrícolas en marzo, abril y mayo de 2026, hasta un máximo de 40 millones de euros, a la vez que se amplió el incentivo para la compra de gasóleo para la agricultura, con una asignación de 90 millones.
Otra medida se refiere al incremento del Fondo Nacional para el Transporte Público Local en 80 millones de euros anuales a partir de 2026, para financiar la renovación contractual del sector.
Estas medidas, según analistas, están relacionadas con el incremento en el precio de los combustibles como consecuencia de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, que derivó en el cierre del estrecho de Ormuz, así como con el conflicto en Ucrania y las medidas de la Unión Europea contra Rusia.
Con antelación a la reunión del Consejo de Ministros en la que se aprobó el decreto ley, tuvo lugar el viernes último en el Palacio Chigi una reunión de Meloni con representantes de los principales sindicatos de transportistas de este país, quienes amenazaban con la realización de una huelga nacional de cinco días a fines de mayo.
A la misma asistieron líderes de los gremios Assotir, CNA/FITA, Confartigianato Trasporti, Confcooperative Lavoro Eservizi, FAI, Fedit, FIAP, Legacoop Produczionezioni, SNA casartigiani, Trasportounito y Unatras, los cuales convocaron a un paro del transporte por carretera entre el 25 y el 29 de mayo.
Durante el encuentro, se realizó una evaluación conjunta de los efectos negativos que la actual inestabilidad geopolítica, con el consiguiente aumento significativo del precio de los productos petrolíferos, está teniendo en el sector del transporte y, por extensión, en todo el sistema económico nacional.
Al finalizar el mismo la jefa de Gobierno anunció a los dirigentes sindicales la propuesta del decreto ley en respuesta a sus demandas, que luego fue aprobado por el Consejo de Ministros, ante lo cual los transportistas afirmaron que considerarán la posible suspensión de la huelga prevista, agrega la fuente.
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