Con esta cifra suman 160 los migrantes deportados desde que Kast tomó el poder el pasado 11 de marzo.
El primer mandatario de extrema derecha en llegar al palacio de La Moneda desde el retorno de la democracia, prometió durante su campaña expulsar a 330 mil indocumentados.
Su política antiinmigrante incluye también la construcción de una zanja en la frontera con Bolivia y Perú y la presentación de un proyecto en el Congreso Nacional para tipificar la migración irregular como un delito.
A ello se añade la exigencia a los centros de salud y de educación a denunciar a personas en esta situación, lo cual fue rechazado por el Colegio Médico, religiosos, académicos y organizaciones sociales y humanitarias.
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