Las declaraciones del mandatario ocurrieron en la entrega de 576 viviendas del programa Mi Casa, Mi Vida, en un residencial del barrio Tarumã-Açu, en la ciudad de Manaos, capital del estado de Amazonas.
Según Lula, muchas personas pobres continúan siendo tratadas como invisibles por sectores de la clase política brasileña y terminan afectadas por campañas basadas en desinformación y promesas incumplidas.
“Brasil ya podría estar mucho mejor”, sostuvo el gobernante al criticar la elección de dirigentes sin compromiso con el pueblo pobre, en referencia a políticos que, añadió, nunca dialogaron con los sectores populares ni conocieron sus necesidades reales.
Lula también defendió mayor responsabilidad de los electores a la hora de escoger representantes y pidió distinguir entre verdades y mentiras difundidas durante las campañas electorales.
Manifestó preocupación por el avance de herramientas de inteligencia artificial capaces de manipular imágenes, voces y contenidos digitales, fenómeno que consideró especialmente peligroso en las referidas etapas.
A juicio de Lula, aunque la inteligencia artificial posee aplicaciones positivas en áreas como salud, educación, ciencia y tecnología, su utilización en la política puede favorecer la difusión de noticias falsas y engaños.
“Las personas tienen que votar en algo verdadero, de carne y hueso”, puntualizó.
Señaló, además, que el debate sobre la regulación digital y el uso político de nuevas tecnologías deberá involucrar al Congreso y a distintos sectores institucionales, con vistas a impedir manipulaciones informativas.
Por otra parte, Lula destacó las inversiones federales destinadas al proyecto habitacional entregado en Manaos, que debe beneficiar a unas dos mil personas.
Mi Casa, Mi Vida constituye una de las principales apuestas sociales de la actual administración para ampliar el acceso a viviendas populares y reducir el déficit habitacional en Brasil.
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