Como un tablero de ajedrez donde cada movimiento altera el equilibrio, el campeonato exhibe una paridad creciente que mantiene a Industriales en la cima con balance de 12-8, seguido por Las Tunas (11-9), Artemisa (10-9), Mayabeque (10-10), Holguín (9-11) y Matanzas (7-12).
La víspera, en el cierre de los quintos duelos particulares, los Leones capitalinos combinaron victoria de 7-6 ante Matanzas con la caída de Las Tunas para quedarse solos en la punta, impulsados por un racimo decisivo en el segundo inning coronado por grand slam de Félix Rodríguez.
El propio Rodríguez firmó una jornada de cinco impulsadas mientras Fher Cejas consolidó su dominio desde el box con seis entradas de calidad, y Yunier Batista selló el triunfo con su sexto salvamento en una remontada yumurina que quedó a las puertas.
En el Julio Antonio Mella, Artemisa venció 7-4 a Las Tunas en extrainnings con jonrón decisivo de Harold Vázquez para igualar el duelo y bajar del liderato a los leñadores, mientras Mayabeque superó 9-8 a Holguín en diez capítulos con batazos oportunos de Yoasán Guillén y Yasiel Agete.
Las estadísticas colectivas dibujan un torneo de ofensiva encendida y pitcheo exigido, con average general de .307, efectividad elevada de 6.03 y defensa aceptable de .971, reflejo de un espectáculo con muchos altibajos.
Los Leñadores lideran la producción anotadora con 137 carreras y 30 impulsadas decisivas para empatar o firmar ventajas, Holguín impone poder con 32 jonrones, Matanzas sufre desde el montículo con 7.38 de efectividad, e Industriales, pese a batear apenas .284, compensa con pitcheo líder (4.79), dominio rival (.262), 96 ponches y defensa élite (.977).
En el plano individual, Hanyelo Videt domina con average de .483, OBP de .548 y OPS de 1.165, Yasiel González encabeza jonrones (10) y empujadas (26), Yaser Julio González manda en slugging (.730), mientras Fher Cejas lidera en efectividad (0.95) y ponches (18), Yunier Batista en salvados (6) y Yosmel Garcés junto a Enyer Fernández en victorias (3).
Así, con guarismos que crujen como bisagras de un torneo sin dueño, la Liga Élite se concede un respiro antes de volver a una travesía donde cada jornada puede inclinar la balanza de los aspirantes.
mem/blc













