La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) fue aprobada con 472 votos a favor y 22 en contra en el primer turno, y con 461 apoyos frente a 19 rechazos en el segundo, con lo que superó ampliamente los 308 respaldos necesarios para modificar la carta magna.
El texto, resultado de la combinación de dos iniciativas sobre el tema, establece una transición gradual desde el actual límite de 44 horas semanales con un solo día de descanso hacia un régimen de cinco días de trabajo y dos de reposo remunerado.
La nueva norma prevé que, dos meses después de la promulgación de la futura enmienda constitucional, entren en vigor los dos días de descanso semanales, uno de ellos preferiblemente los domingos, así como una reducción inicial de la carga laboral de 44 a 42 horas.
Catorce meses después de la promulgación, la jornada máxima quedará fijada definitivamente en 40 horas semanales, sin reducción salarial para los trabajadores.
Poco antes de las dos votaciones en el plenario, la PEC había sido avalada por la comisión especial dedicada a analizarla, con 34 votos a favor y solo cuatro en contra, estos últimos provenientes de la oposición.
Según reportó el portal Metrópoles, el Partido Liberal (PL) presentó una enmienda para suprimir el período de transición, la cual fue rechazada, y otra para restablecer la redacción original de la propuesta de la diputada Erika Hilton, que contemplaba una semana laboral de 36 horas con una escala de 4×3.
Tal acción, promovida después de que el PL rechazara continuamente la reducción de la 6×1, fue interpretada como una provocación por la dirigencia de la Cámara y la base del Gobierno, al considerarla un intento de entorpecer el consenso en torno a la propuesta.
En ese sentido, Hilton afirmó que el discurso del principal partido de oposición era una «maniobra» para evitar el fin de la escala.
De acuerdo con la legisladora, el PL dio ese cambio después de proponer una transición de 10 años y hablar de 52 horas de trabajo a la semana, porque no sabía cómo explicarles a los trabajadores su resistencia a un horario laboral digno.
El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, calificó la medida como “la mayor transformación para los trabajadores desde la Constitución de 1988”, y la aprobación en ese órgano fue recibida como una importante victoria para el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La propuesta, que ha tenido un gran impulso del mandatario y su Ejecutivo, pasa ahora a la consideración del Senado.
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