Durante una reunión con miembros de la Cámara de Comercio de Teherán, el mandatario aseguró que “el principal campo de batalla hoy es la guerra económica”, según declaraciones divulgadas por la agencia Tasnim.
Pezeshkian sostuvo que las presiones externas se concentran actualmente en debilitar la resiliencia económica del país y afectar las condiciones de vida de la población iraní.
El jefe de Estado destacó la necesidad de fortalecer el sector privado para consolidar la capacidad económica nacional y enfrentar las sanciones y presiones internacionales.
Las declaraciones se producen en medio de los esfuerzos diplomáticos encabezados por Pakistán para mediar entre Teherán y Washington, tras la guerra iniciada el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, antes de alcanzarse un alto el fuego temporal el 8 de abril.
Durante el conflicto, Irán lanzó ataques contra bases e intereses estadounidenses en varios países árabes, algunos de los cuales provocaron víctimas y daños materiales, hechos condenados por los gobiernos afectados.
En paralelo, continúan las conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos sobre un posible acuerdo regional. Según el portal Axios, ambas partes estarían cerca de un entendimiento que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, la autorización para que Teherán exporte petróleo y la reanudación de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró recientemente que la mayoría de los términos del eventual acuerdo ya fueron negociados, aunque aún persisten detalles pendientes con Irán y otros actores de Oriente Medio.
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