Durante la graduación de más de 280 agentes y 30 inspectores migratorios, el director general del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Larry Solís, aseguró que los graduados serán incorporados a planes para fortalecer la vigilancia en esa zona limítrofe con Colombia.
Solís recordó que hace un año el Gobierno cerró la Estación Temporal de Recepción Migratoria de Lajas Blancas, una de las principales instalaciones utilizadas para atender el ingreso de los indocumentados.
Según el funcionario, esa medida permitió redistribuir capacidades operativas del Senafront hacia tareas de seguridad ciudadana y combate al crimen organizado.
También advirtió que las autoridades mantienen vigilancia ante el posible desplazamiento de rutas del narcotráfico hacia la frontera terrestre.
Añadió que el Gobierno mantiene activo el “Plan Firmeza”, estrategia orientada a blindar las fronteras y fortalecer las operaciones contra las bandas criminales.
Durante la promoción “General José de Fábrega”, encabezada por el presidente de la República, José Raúl Mulino, el mandatario adelantó que en los próximos meses se sumarán más miembros a las fuerzas de seguridad del Estado, con el fin de tener mayor presencia en las calles y reforzar la labor de prevención del delito.
El flujo migratorio irregular desde Sudamérica hacia el Norte a través de la selva del Darién, sitio Patrimonio de la Humanidad, pasó de superar las 500 mil personas en 2023 a alrededor de tres mil en el 2025.
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