En una ceremonia celebrada en la cancha del Estadio Nacional, el mandatario firmó el texto legal que necesitó 10 años de trámites legislativos para hacerse realidad.
Dentro de las nuevas medidas figuran restricciones destinadas a impedir que una misma persona o entidad controle más de un club dentro de una misma competencia.
Para garantizar el cumplimiento, implementarán un registro de beneficiarios finales donde se podrá identificar a los verdaderos dueños de las instituciones deportivas.
Otro punto relevante es la restricción a los agentes y representantes de los futbolistas, quienes estarán impedidos de participar en la propiedad o en la administración de los clubes.
Un punto medular de la ley es la separación institucional entre la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh).
A partir de ahora la ANFP se dedicará exclusivamente a la organización de las ligas profesionales, mientras que la FFCh asume el control administrativo y financiero absoluto de las selecciones nacionales masculinas, femeninas y juveniles y del fútbol formativo.
También otorga mayores atribuciones a la Comisión para el Mercado Financiero en la supervisión de eventuales delitos económicos y la fiscalización pasará del Ministerio de Justicia al Instituto Nacional del Deporte, con la incorporación de reportes financieros semanales.
Una vez promulgada la ley, se abre un plazo de 180 días para elaborar los reglamentos correspondientes y la FFCh tendrá 18 meses para la adecuación de sus estructuras a las nuevas funciones.
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