Considerada una de las principales impulsoras junto al vicepresidente del Estado, Édman Lara, y la Iglesia Católica de estas conversaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo entre el Gobierno y las fuerzas movilizadas en marchas y bloqueos con la exigencia de la renuncia del jefe de Estado, Rodrigo Paz, Herbas aseguró que no claudicarán en favor de la pacificación del país.
Este jueves, esas conversaciones quedaron estancadas ante la falta de compromiso del Ejecutivo con la anulación de órdenes de aprehensión contra líderes populares.
Durante la segunda sesión de las conversaciones iniciadas el miércoles último en la sede de la Vicepresidencia, los representantes de los sectores movilizados exigieron que se anule la orden de aprehensión contra el ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros dirigentes sindicales y campesinos a quienes se acusa de “terrorismo”.
“Hemos pedido que se anule la prisión de (Mario) Argollo. No lo quieren hacer. Entonces, ¿con qué nos van a (hacer) dialogar?”, criticó el dirigente del transporte pesado, Pedro Quispe, al final de la reunión que este jueves sesionó en la sede de la Conferencia Episcopal, en La Paz.
Informó que en ampliados realizados en la vecina ciudad de El Alto entre organizaciones afines a la COB y al movimiento social campesino Túpac Katari, se acordó exigir la anulación de la orden de aprehensión contra Argollo como condición imprescindible para avanzar en cualquier acercamiento con el Ejecutivo.
“De cara a la sociedad -enfatizó Quispe-, no hay ningún avance. Aquellas instituciones que estaban invitadas no estaban presentes”.
En tal sentido, calificó la reunión como “totalmente, un fracaso”, y criticó la participación de algunas instituciones de derechos humanos, a las que acusó de reaccionar tardíamente frente a la crisis.
Aclaró que las decisiones sobre las protestas ya no dependen únicamente de los líderes sindicales, sino de las bases movilizadas en distintas regiones del país.
“Las bases deciden, ya no los representantes”, acotó con énfasis.
Al final de la sesión de este jueves, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, leyó los asuntos tratados en el encuentro y confirmó que uno de los planteamientos centrales fue que se revise la situación de dirigentes procesados.
“Solicitamos al Gobierno hacer las gestiones ante el Ministerio Público para que se levanten los mandamientos de aprehensión contra dirigentes de la COB, de la federación Túpac Katari, Bartolinas y otras organizaciones”, precisó durante la lectura del pronunciamiento.
Varios asistentes a la sesión de este jueves coincidieron durante sus intervenciones en que, sin la presencia de los principales líderes implicados como Mario Argollo (COB) y Vicente Salazar (Túpac Katari), resulta muy difícil avanzar hacia acuerdos que permitan destrabar el conflicto y que los movilizados suspendan las medidas de presión.
Según se conoció, durante el debate se propuso una pausa humanitaria en los bloqueos para permitir el paso de vehículos con combustible, Oxígeno, medicamentos, alimentos y otros productos vitales.
“(…) Se ha pedido una pausa humanitaria. Si somos convocados en horas de la noche o de madrugada, lo haremos”, expresó la senadora Claudia Mallón, quien estuvo presente en el foro pacificador.
Por su parte, en el día 29 del inicio de las protestas, la Administradora de Carreteras de Bolivia (ABC) informó este jueves que existen 77 puntos de bloqueo en los departamentos de La Paz, Oruro; Cochabamba, Santa Cruz; Potosí y Chuquisaca.
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