Tras la aprobación por la Asamblea Nacional (cámara baja), el pasado 27 de mayo, de las conclusiones del informe sobre el proyecto de ley relativo a la organización de referendos en la RDC, que redefine el marco legal de las consultas populares, los opositores llamaron a una huelga general.
La coalición C64, creada por varios partidos políticos para detener la iniciativa de los cambios en la Carta Magna, convocó a una huelga general nacional para el miércoles 3 de junio con el fin de bloquear el proyecto de ley que fue enviado al Senado para su segunda lectura.
En tanto, la mayoría presidencial, agrupada bajo la coalición que lleva por nombre C4 y defiende la reforma, anunció una marcha de apoyo para la misma fecha.
El diario congoleño Le Quotidien calificó el llamado al paro general como una propuesta sin sentido y defendió la legalidad de los análisis y acuerdos de la Asamblea Nacional.
“La oposición está perdiendo la racionalidad al oponerse a un instrumento legal explícitamente previsto en la Constitución del 18 de febrero de 2006”, sostuvo la publicación.
La oposición señala que la modificación de la Ley Fundamental pretende eludir las garantías constitucionales para otorgar al presidente, Félix Tshisekedi, un tercer mandato, eliminando los artículos 219 y 220 del texto constitucional, que prohíben cualquier referéndum durante un estado de sitio o que regulan la limitación de mandatos.
Ante los anuncios de manifestaciones, que incluyen una marcha de apoyo a la reforma para el día 5 de junio, convocada por los pastores pertenecientes a la Iglesia del Despertar del Congo (ERC); la Policía Nacional Congoleña ya prevé un despliegue preventivo y una movilización reforzada de sus unidades.
Según Actualité.CD, las fuerzas del orden se preparan para estar presentes en puntos clave de Kinshasa y garantizar la seguridad de la ciudad ante las convocatorias efectuadas.
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