Desde el anuncio de tregua, en octubre del pasado año, más de mil personas, en su mayoría niños y mujeres, murieron allí y miles más resultaron heridos como consecuencia de los bombardeos y ataques directos contra civiles, infraestructuras y refugios, afirmó la cartera en un comunicado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados acusó a las Fuerzas Armadas de ese país de ejecutar crímenes de guerra pese a la vigencia del alto el fuego.
También advirtió sobre el empeoramiento de la catástrofe humanitaria en el enclave costero por los cierres parciales de los cruces fronterizos y las restricciones a la entrada de productos vitales, como alimentos, medicinas y combustible.
Esa situación amenaza con provocar una hambruna generalizada, como advierten los informes de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria de la ONU, subrayó.
La Cancillería renovó su llamado a la comunidad internacional, en especial a los garantes de la tregua, a adoptar medidas inmediatas para obligar a Israel a “cesar sus crímenes contra la población civil palestina, garantizar el pleno cumplimiento de los términos del acuerdo y las resoluciones de la ONU, y asegurar la entrada de ayuda humanitaria”.
El Ministerio rechazó los planes del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien esta semana llamó al Ejército a ampliar su control sobre la Franja del 60 al 70 por ciento.
La medida representa una grave violación de los fundamentos del alto el fuego y socava los esfuerzos globales destinados a finalizar la agresión, prevenir el desplazamiento forzado e impulsar un horizonte político que encarne al Estado de Palestina y logre nuestro derecho a la autodeterminación, apuntó.
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