En conferencia de prensa denominada La Ronda, la autoridad ubicó la situación principalmente en la región de la Fragua, nororiental departamento de Zacapa; también en Camotán, Pasabien y Panzós, pertenecientes al norteño Alta Verapaz.
Estos datos nos permiten comparar con un histórico registrado en 1991 y otro en el 2000, acotó, mientras descartó que existan indicios de que pueda volver a pasar este año.
Las temperaturas máximas que tenemos registradas para esta semana –precisó Rojas- podrían estar entre 34 y 38 grados, principalmente para Petén, Caribe, Franja Transversal del Norte, Oriente y Pacífico.
En el caso de la región de altiplano central y occidente estimó entre 22 y 30 grados.
En relación con la temporada ciclónica, el director general del Insivumeh explicó que este año el número de fenómenos en el Atlántico podría estar entre 16 y 25, en tanto en el Pacífico de 27 a 35.
Recordó que no todos los eventos ciclónicos que se forman en las dos regiones tocan tierra y que muy pocos tienen efectos sobre el país.
Afirmó que su entidad, de conjunto con otras, tiene un plan operativo en función de esos fenómenos y de su avance, a partir del cual daría la alerta correspondiente.
El Insivumeh insistió antes en que el principal peligro para esta nación, una de las más vulnerables al cambio climático según informes, radica en el incremento de lluvias repentinas, crecidas de ríos, inundaciones y movimientos en masa.
Estos, acotó, suelen acompañar a dichos sistemas y los suelos saturados multiplican el peligro de desastres.
Los datos oficiales dan cuenta de que ningún ciclón tropical impactó de manera directa este territorio centroamericano en la temporada anterior, aunque en el Atlántico registraron 13 y 20 en el Pacífico.
Sin embargo, sufrió graves estragos debido a los efectos colaterales, el paso de ondas del este y bajas presiones que interactuaron con la fuerte saturación de los suelos.
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