Durante una reunión de intercambio técnico, en la que participaron especialistas de ambos países, fueron presentados los avances en iniciativas conjuntas, enfocadas en el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana, la modelación meteorológica y el desarrollo de herramientas para la toma de decisiones en sectores sensibles como la agricultura.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, Max Puig, encabezó este encuentro técnico centrado en el diálogo, la discusión entre pares y la identificación de necesidades y oportunidades compartidas entre ambos países.
Además, el embajador de Cuba en el país, Ángel Arzuaga Reyes, participó como invitado especial.
En tal sentido, Max Puig destacó que la colaboración regional es fundamental para enfrentar desafíos comunes derivados del calentamiento global y sus efectos, especialmente en los países insulares del Caribe, considerados entre los más expuestos y vulnerables a fenómenos hidrometeorológicos extremos.
«Los pequeños Estados insulares en desarrollo, como Cuba y República Dominicana, no sólo necesitamos más financiamiento para adaptarnos al impacto del cambio climático, sino que estamos obligados a cooperar para aprovechar nuestras fortalezas y mejorar nuestra capacidad de hacerle frente a los múltiples desafíos que nos impone esta nueva realidad”, dijo.
En la reunión participaron expertos del Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet) como la investigadora titular del Centro del Clima, doctora Cecilia Fonseca Rivera; el investigador titular del departamento de Meteorología Agrícola del Centro del Clima, Ramses Vásquez Montenegro, y el investigador agregado del Centro de Física de la Atmósfera, Arnoldo Bezanilla Morlot.
Por la parte dominicana y en representación técnica del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono estuvieron presentes las encargadas de los departamentos de Mitigación, Pamela Abreu; de Relaciones Internacionales, Karen Hedemann, y de Relaciones Interinstitucionales, Ofelia Castro.
Asimismo, fueron presentadas aplicaciones orientadas a la recolección y análisis de datos del sector agropecuario, incluyendo sistemas de información operacional para cultivos, que permiten evaluar escenarios climáticos, estimar rendimientos potenciales y apoyar la planificación, gestión y manejo agrícola.
Estas herramientas proporcionan información estratégica para productores y tomadores de decisiones, contribuyendo a la adaptación de los sistemas productivos frente a las nuevas condiciones climáticas.
También intercambiaron información acerca de los cambios proyectados de temperatura, patrones de precipitaciones, ciclones tropicales y eventos extremos en la región; así como las incertidumbres y las fortalezas de los modelos climáticos globales y regionales en el Caribe insular.
Cuba y República Dominicana ya colaboran en varias iniciativas como un proyecto de la Coalición para el Desarrollo de Infraestructuras Resilientes para desarrollar un sistema regional de alerta temprana ante desastres, que incluye además a Haití.
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