Ante la creciente preocupación el MARN descartó peligro de tsunami debido a las características de estos sismos y reiteró que tales eventos responden a procesos naturales propios de la región, por lo cual podrían continuar movimientos similares.
El temblor más reciente ocurrió este lunes 1 de junio, un sismo de magnitud 4.4 frente a la costa de Usulután, a 128 kilómetros (km) al sur de Playa El Espino, con una profundidad de 13 km, originado por la dinámica del proceso de subducción, un fenómeno común en la región debido a la interacción de las placas tectónicas.
Horas antes, se reportó un temblor de magnitud 4.6 frente a la costa de Ahuachapán, a ellos se unen los movimientos ocurridos el 31 de mayo de magnitud 3.7, localizado frente a la costa de Usulután, a 74 kilómetros al sur de Playa El Espino, con una profundidad de 26 kilómetros que formó parte de la misma secuencia sísmica monitoreada por las autoridades.
Ante el escenario sismológico los expertos recomendaron a la población -sobre todo a los residentes en zonas costeras de Usulután-, a mantenerse alerta y seguir las indicaciones de protección civil, identificar rutas de evacuación, evitar zonas de riesgo y estar atentos a la información oficial.
ool/tdd













