Entre las figuras anunciadas para disputar la alcaldía de Quito y la prefectura de Pichincha están la canciller, Gabriela Sommerfeld; Giovanna Ubidia, directora nacional del Seguro Social Campesino; Harold Burbano, ministro del Trabajo; y el legislador Eckenner Recalde.
En el caso de la provincia de Guayas, ADN propuso preliminarmente a Zaida Rovira, ministra de Inclusión Económica y Social y a Niels Olsen, actual presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento).
Mientras para la administración municipal de Guayaquil, ciudad más poblada del país y principal puerto ecuatoriano, el partido del presidente Daniel Noboa nominó a John Reimberg, actual titular de la cartera del Interior, y al legislador Andrés Guschmer, exministro de Deporte.
La designación de figuras cercanas al gabinete ministerial responde a la estrategia del Ejecutivo de posicionar “cuadros de confianza” directa en territorios claves del país, según opinan analistas.
De acuerdo con Andrés Obando, experto en comunicación estratégica, la idea del Gobierno es lanzar nombres al ruedo de la opinión pública para medir qué perfiles son los que tienen mejor opción, aunque quizás no sean los nombres definitivos.
“Todos los candidatos son polarizados, con una posición de extremo anticorreísmo. No se apuesta por ningún perfil técnico ni moderado”, advirtió Obando, para quien encajan ahora todos los procesos judiciales que “coincidencialmente” avanzan contra quienes podrían ser los principales competidores del oficialismo.
Debido a que la mayoría de los nombres anunciados por ADN ocupan funciones públicas, deberán cumplir con el Código de la Democracia, que establece la obligación de pedir licencia para la campaña electoral, ya que está prohibido el uso de la función pública para proselitismo.
El calendario de cara a las votaciones establece un plazo hasta el 17 de agosto para la inscripción de las candidaturas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) luego de realizar primarias.
Ecuador irá a las urnas el 29 de noviembre de este año, sufragios que fueron adelantados por decisión del CNE con el argumento de las posibles afectaciones por el fenómeno climático de El Niño en febrero de 2027, fecha originalmente fijada.
Ese día los ecuatorianos elegirán prefectos, alcaldes, concejales, vocales de juntas parroquiales y a los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs).
Uno de los factores que marcan este proceso electoral es la suspensión temporal de la Revolución Ciudadana (RC), principal fuerza opositora del país.
La presidenta de la RC, Gabriela Rivadeneira, aseguró que los militantes de ese movimiento participarán en las elecciones pese a la suspensión “ilegal” impuesta por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), gracias a acuerdos con otros movimientos políticos para inscribir sus candidaturas.
A ello se suma la cancelación de agrupaciones como Unidad Popular y Construye, medida que modifica el mapa de partidos, sobre todo de la oposición, rumbo a los comicios locales.
En opinión de Rivadeneira, el Gobierno de Daniel Noboa, a través de sus aliados, busca “eliminar la posibilidad de una participación” de la RC para “ir solo en la papeleta”.
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