El nuevo jefe de Gobierno confirmó además que su administración mantendrá una política migratoria muy estricta y consecuente. En este punto, destacó que su antecesor, Viktor Orbán, tuvo razón durante la crisis de 2015.
Mi Gobierno aplicará una política muy estricta y consecuente frente a la migración ilegal. Se puede criticar todo lo que se quiera a Viktor Orbán –nadie lo critica más que yo–, pero él tuvo razón en 2015, cuando comenzó la crisis migratoria, sentenció Magyar.
Para analistas consultados, la postura de Hungría supone un nuevo pulso a la cúpula de la UE, que presiona para agilizar decisiones sobre Ucrania y sanciones. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, aboga por el voto por mayoría calificada en política exterior.
Magyar fue tajante al indicar que Hungría no aceptará inmigrantes ilegales ni pagará multas por ello. Pero «ayudaremos a proteger las fronteras exteriores de Europa, ya sea en Grecia, Malta o Italia», afirmó.
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