La ceremonia, fijada para este jueves a las 16:00 (hora local) en el Hemiciclo de la Rotonda, en el centro de la ciudad de Guayaquil, tendrá lugar en cumplimiento de una sentencia de la Corte Constitucional (CC) emitida en marzo pasado.
De acuerdo con el fallo judicial, el acto deberá ser encabezado por el comandante general de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), quien reconocerá la responsabilidad del Estado en los hechos.
Paralelamente, en la Sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito, ciudadanos y representantes de organizaciones sociales se congregarán para acompañar la trasmisión del evento, un momento de memoria, solidaridad y exigencia de justicia.
La Corte Constitucional concluyó que Josué Arroyo, Ismael Arroyo, Steven Medina y Nehemías Arboleda, menores afroecuatorianos de entre 11 y 15 años, fueron víctimas de desaparición forzada tras ser detenidos arbitrariamente por una patrulla militar en Guayaquil.
El caso conmocionó al país y provocó cuestionamientos nacionales e internacionales sobre la actuación de las Fuerzas Armadas ecuatorianas en el contexto de la guerra contra el crimen organizado y la militarización impulsada por el gobierno del presidente Daniel Noboa.
Por este hecho 11 militares fueron sentenciados a 34 años y ocho meses de prisión por desaparición forzada, mientras otros cinco recibieron penas reducidas tras acogerse a la cooperación eficaz.
El fallo de la Corte señaló que el Estado negó información sobre el paradero de los adolescentes y el organismo judicial calificó lo ocurrido como “una de las violaciones más graves y reprochables del orden constitucional e internacional de los derechos humanos”.
La sentencia dispuso entre las medidas de reparación integral el acto público donde el Estado reconozca responsabilidad, la creación de espacios de memoria y garantías de no repetición.
En ese contexto, el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil anunció una agenda de actividades conmemorativas bajo el lema “Derecho a la Memoria”.
Entre esos eventos de homenaje estuvo la pintura de un mural con los rostros de Josué, Ismael, Steven y Nehemías, cuyos rostros viven ahora en las calles de Las Malvinas, el barrio donde crecieron.
El mural colectivo, titulado “Hijos del Manglar”, fue inaugurado el pasado lunes por familiares, vecinos y artistas en una de las paredes cercanas a una cancha de fútbol de la comunidad.
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