En la historia de las Copas del Mundo a partir de Suecia 1958, el número 10 ha sido reservado para las grandes figuras, casi siempre para los capitanes de equipos, aunque no siempre, y para el próximo a comenzar en México, Canadá y Estados Unidos no es una excepción.
A días del arranque de la esperada competencia, las 48 naciones que se ganaron el honor de competir anunciaron sus respectivas selecciones y con ellas el jugador que vestirá la camiseta con el mítico 10.
En el caso de Argentina, el capitán Lionel Messi portará una vez más el número que inmortalizó Diego Armando Maradona en México 1986, y que ahora utilizarán una vez más por leyendas vivientes del deporte rey como Neymar en Brasil, Modric en Croacia, Mbappé en Francia, Salah en Egipto, Mané en Senegal y James Rodríguez en Colombia.
Y también una camada de nuevas figuras que podrá brillar con el número más distinguido del fútbol mundial en sus espaldas; entre estos Bellingham en Inglaterra, Odegaard en Noruega, Musiala en Alemania y hasta un representante del fútbol argentino como Kendry Páez en Ecuador.
¿Cómo comenzó el mito?
Originalmente se le asignaba el 10 al mediocampista ofensivo o «cerebro» del equipo. Así se convirtió en sinónimo de liderazgo, magia y talento excepcional gracias a leyendas como Pelé, Maradona, Zidane y ahora Messi, convirtiéndose en un símbolo universal en este deporte.
Su uso tuvo una razón táctica: Al inicio de los mundiales la numeración era fija, del 1 al 11 se asignaban según la posición en la cancha. El 10 correspondía al mediapunta o enganche, el jugador encargado de organizar el juego, asistir a los delanteros y generar peligro.
El efecto Pelé
En el Mundial de Suecia 1958, Brasil no había registrado los números de sus jugadores, entonces un dirigente de la FIFA los asignó al azar. A un joven Pelé le tocó el 10, dorsal con el que deslumbró al mundo y ganó la copa, transformando este número en un mito de excelencia.
Tras la consagración de Pelé, el número fue heredado por otros grandes genios históricos del fútbol como Diego Maradona, Zinedine Zidane, Ronaldinho y Lionel Messi. Esto estableció la costumbre de que la máxima figura o el jugador más creativo del equipo lleve esta camiseta.
Y más allá de la posición táctica, lucir en el dorsal el 10 implica portar un estandarte de creatividad, visión de juego y capacidad para resolver partidos.
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