Según divulgaron medios libaneses, Riza informó durante una conferencia de prensa organizada por la ONU en Ginebra, que el organismo internacional y el gobierno libanés lanzaron un nuevo llamamiento para recaudar fondos destinados a mantener las operaciones de ayuda.
Precisó que, desde la escalada de la guerra de Irael contra la nación de los cedros, los donantes han aportado alrededor de casi 186 millones de dólares, recursos que permitieron asistir a más de 680 mil personas durante la primera fase de la respuesta humanitaria.
El funcionario explicó que se requieren 332 millones de dólares adicionales para mantener el apoyo a la población vulnerable hasta agosto del próximo año, lo que elevaría las necesidades financieras totales a 640 millones de dólares.
Riza señaló que los últimos meses han estado marcados por un elevado número de víctimas, desplazamientos recurrentes y la destrucción de viviendas e infraestructuras esenciales.
Según los datos ofrecidos, más de tres mil 500 personas perdieron la vida y más de 10 mil resultaron heridas, mientras cerca de un millón fueron desplazadas de sus hogares.
El coordinador humanitario destacó que la inseguridad alimentaria se agrava rápidamente y que numerosas comunidades enfrentan severos daños en los servicios básicos y la infraestructura, lo que dificulta el retorno a la normalidad.
Añadió que miles de familias se han visto obligadas a desplazarse en varias ocasiones y estimó que el número actual de desplazados internos podría alcanzar las 200 mil personas o incluso superar esa cifra.
La advertencia de la ONU se produce mientras continúa el frágil alto el fuego anunciado el pasado 17 de abril y en medio de los esfuerzos diplomáticos para consolidar una tregua duradera entre las partes involucradas en el conflicto.
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