“Soy candidato para ser el próximo presidente de la República”, declaró Boumrane en una entrevista con France Inter.
“Represento una candidatura que une, arraigada en la realidad”, indicó el político, considerado un socialista moderado por los medios de comunicación.
Rechazo firmemente esa especie de resignación que lleva a aceptar que, cuando uno es musulmán como yo o inmigrante, se le asocie automáticamente con la inseguridad o el islamismo, argumentó el dirigente, que se ocupa de la alcaldía desde 2020.
Boumrane, sin embargo, es conocido por criticar al partido La Francia Insumisa (LFI), de Jean-Luc Malenchon, quien este fin de semana lanzó oficialmente su campaña electoral en un mitin realizado cerca de la catedral Notre-Dame de París.
Por su parte, Malenchon, defensor de la teoría de crear una “nueva Francia”, arremetió contra la inauguración de un nuevo centro de estudios (think tank), a la cual fue invitado el exprefecto de Policía de esta capital Didier Lallement.
El líder de la LFI comentó con ironía la presencia del exjefe policial en la citada ceremonia, a quien la prensa le atribuye una actuación demasiado severa durante las protestas del movimiento de “chalecos amarillos”.
Al mismo tiempo, el primer secretario del PS, Olivier Faure, estimó que la “Nueva Francia” defendida por Malenchon, de ninguna forma se puede construir sobre la base de la división.
Tanto la centroderecha como la izquierda reformista francesas se presentan por el momento divididas en una prematura campaña electoral de cara a las presidenciales que podrían realizarse entre abril y junio del venidero año.
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