La víspera, la copresidenta Rosario Murillo exhortó a las familias nicaragüenses a seguir las recomendaciones y evitar situaciones de riesgo, especialmente en las zonas costeras.
“¿Cómo nos estamos preparando? Alertándonos todos, que no salgan los botes a pescar, que la gente se mantenga alejada de las costas, sobre todo en las zonas costeras, porque ese disturbio que se incrementó desde ayer (domingo), así como la humedad y las lluvias dispersas nos alertan de riesgos que hay que saber enfrentar”, expresó.
La mandataria recordó que desde el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se mantiene un monitoreo permanente del fenómeno atmosférico y reiteró la importancia de adoptar medidas de protección ante posibles afectaciones.
El director de Cambio Climático del Ineter, Manuel Prado, explicó que, aunque el sistema se desplaza en dirección a El Salvador y Guatemala, sus efectos se sentirán de manera indirecta en Nicaragua, principalmente en la región del Pacífico.
Según los pronósticos del organismo, durante los primeros días de la semana podrían registrarse acumulados de lluvia de entre 20 y 30 milímetros, con precipitaciones que oscilarían entre débiles y moderadas, aunque localmente podrían alcanzar mayor intensidad.
“Vamos a tener cielos bastante nublados en la mañana y ya en la tarde-noche podrían presentarse lluvias entre débiles, moderadas y localmente fuertes, sobre todo en la región del Pacífico”, indicó Prado.
De acuerdo con el más reciente informe del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), la tormenta tropical Cristina se localizaba a unos 175 kilómetros de Managua y aproximadamente a 200 kilómetros de San Salvador, con vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora y un desplazamiento de nueve kilómetros por hora.
El aviso de tormenta tropical permanece vigente desde Puerto Sandino, en Nicaragua, hasta la frontera entre Guatemala y El Salvador, mientras las autoridades de la región mantienen el seguimiento de la evolución del fenómeno.
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