Los clientes perjudicados con ese aumento son aquellos que se suscribieron a una oferta de proveedor indexada a un precio de referencia para recibir uno de los servicios afectados por la crisis energética, surgida a partir del conflicto levantino.
En los hogares vinculados a ese servicio, el pago aumentará a una media de 2,7 euros, con los impuestos incluidos, indicó el diario Le Figaro.
Las autoridades francesas explican que, aunque existen otras razones nacionales, el referido encarecimiento está muy vinculado a dificultades para contar con el volumen requerido de hidrocarburos proveniente de los países del Golfo Pérsico.
De acuerdo con la Comisión de Regulación de la Energía, el precio de referencia de julio será un 18 por ciento más elevado que en abril, aunque ese incremento, aclaró, aún no refleja completamente la cotización del gas y petróleo provocado por la crisis levantina.
La cifra de los afectados representa el 60 por ciento de los abonados residenciales de gas en Francia.
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