Según la entidad militar, la denominada Operación Balcanes fue ejecutada en los estados de São Paulo y Bahía con el objetivo de desarticular una estructura criminal investigada también por lavado de dinero.
Los agentes cumplieron 12 órdenes judiciales de allanamiento y decomiso en las ciudades de São Paulo, Santos y Guarujá.
También, la Justicia Federal autorizó el bloqueo de cuentas bancarias, aplicaciones financieras, vehículos, inmuebles y otros bienes de los sospechosos hasta un valor equivalente a 20 millones de reales (unos cuatro millones de dólares).
Agencia Brasil divulgó que las investigaciones comenzaron tras la incautación de aproximadamente 2,7 toneladas de cocaína halladas en un velero interceptado en aguas internacionales próximas a Cabo Verde, frente a la costa occidental africana.
De acuerdo con los investigadores, la organización desarrolló una compleja estructura logística para transportar drogas desde Sudamérica hacia Europa mediante rutas marítimas transatlánticas, aprovechando embarcaciones de largo recorrido para evadir los controles de seguridad.
Por otra parte, las pesquisas se concentraron, además, en las operaciones financieras del grupo.
Informes de inteligencia detectaron movimientos patrimoniales incompatibles con los ingresos declarados por algunos de los investigados, lo que llevó a los agentes a sospechar del uso de empresas y bienes para ocultar recursos procedentes de actividades ilícitas.
Todo el material incautado durante la operación será sometido a peritajes especializados para profundizar la identificación de los implicados y esclarecer el funcionamiento de la red criminal, precisó la PF.
Esta acción se suma a una serie de operativos desarrollados el presente año por las autoridades brasileñas contra organizaciones dedicadas al narcotráfico internacional.
Las investigaciones han revelado una creciente sofisticación de los grupos criminales, que recurren a empresas de fachada, intermediarios financieros y estructuras empresariales para encubrir el origen de los recursos obtenidos mediante el tráfico de estupefacientes.
Brasil es considerado uno de los principales puntos de salida de cargamentos de cocaína destinados a Europa debido a su extensa costa atlántica y a la intensa actividad de sus puertos comerciales.
Ante ese escenario, la PF ha reforzado en los últimos años la cooperación internacional y los mecanismos de inteligencia para identificar embarcaciones sospechosas y combatir las redes transnacionales vinculadas al ilegal negocio.
mem/dsa













