Williams, una leyenda de 44 años y dueña de 23 coronas de Grand Slam, veía así interrumpido un retorno que había despertado ecos de otra época y la expectación de un público aún rendido a su historia.
La estadounidense había reaparecido esta semana tras casi cuatro años de ausencia y dejó destellos de su jerarquía con un triunfo en primera ronda junto a Mboko ante Nicole Melichar-Martinez y Erin Routliffe por 7-6(2) y 6-2.
El binomio tenía previsto disputar este jueves los cuartos de final, pero la rodilla izquierda de Mboko, dañada en su duelo individual frente a Karolina Pliskova, dictó sentencia antes de tiempo.
La joven canadiense, de 19 años, cayó sobre la hierba londinense cuando cedía 6-2 y 4-3, y entre lágrimas abandonó el partido, arrastrando consigo el destino competitivo de la dupla.
Como consecuencia, la pareja integrada por Leylah Fernandez y Laura Siegemund avanzó directamente a las semifinales, mientras Queen’s se despedía también del magnetismo que supone la presencia de Serena.
Así, el regreso de Williams queda suspendido en un suspiro, con Wimbledon en el horizonte como posible siguiente capítulo de una carrera que, incluso en pausa, sigue escribiendo líneas imborrables.
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