Las cardiopatías congénitas constituyen alteraciones en la estructura o funcionamiento del corazón presentes desde el nacimiento y figuran entre las anomalías de su tipo más frecuentes en el mundo, según expertos citados por la Agencia Brasil.
De acuerdo con los especialistas, la identificación de la enfermedad durante el embarazo o en los primeros días de vida permite iniciar tratamientos oportunos y reducir riesgos de complicaciones graves, además de mejorar el desarrollo físico y social de los pacientes.
A criterio de la cardióloga pediátrica Fátima Rodrigues, los avances de la Medicina han transformado el pronóstico de quienes nacen con estas afecciones, permitiendo que un número creciente de personas alcance la edad adulta con buena calidad de vida.
Entre las herramientas de detección más importantes figura la ecocardiografía fetal, capaz de identificar alteraciones cardíacas aún durante la gestación, así como la prueba de oximetría de pulso, conocida en Brasil como “examen del corazoncito”, realizada en recién nacidos.
Los especialistas recordaron que algunos signos pueden alertar sobre la presencia de una cardiopatía congénita, incluidos dificultad para alimentarse, cansancio excesivo, coloración azulada de labios o extremidades, y bajo aumento de peso durante los primeros meses de vida.
Estimaciones médicas apuntan que cada año nacen en Brasil cerca de 30 mil niños con algún tipo de cardiopatía congénita, aunque muchas de esas afecciones pueden ser tratadas con procedimientos clínicos o quirúrgicos cuando son diagnosticadas a tiempo.
Además, los expertos insistieron en la necesidad de ampliar el acceso a exámenes prenatales especializados y fortalecer las redes de atención pediátrica para garantizar diagnósticos más rápidos y un seguimiento adecuado de los pacientes y sus familias.
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