Las declaraciones fueron realizadas durante la ceremonia de reapertura de la histórica mezquita de Selimiye, tras su restauración, así como en la inauguración de diversos proyectos e instalaciones económicas en la provincia noroccidental de Edirne.
“Vivimos tiempos en los que el sonido de los misiles y las bombas ahoga el llanto de los niños, y nadie puede predecir qué nos depara el mañana ni dónde se dispararán las armas a continuación”, expresó Erdogan.
El mandatario añadió que “nuestra región paga un alto precio económico por los ataques contra Irán mientras continúa la guerra entre Rusia y Ucrania; entretanto, en Gaza y el Líbano, los asesinos sionistas siguen derramando sangre, ignorando por completo todas las leyes, normas y principios”.
Asimismo, advirtió sobre la continuidad de tensiones en distintos escenarios regionales y mencionó que persisten problemas en el mar Negro, así como “nuevas conspiraciones y maniobras” en el Mediterráneo oriental.
Erdogan sostuvo además que la región y el mundo presencian lo que podrían ser “los acontecimientos más peligrosos desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)”.
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