La investigación, elaborada por el Observatorio de las Metrópolis a partir de datos de la Encuesta Nacional por Muestreo de Hogares Continua, indica que la mejoría de las remuneraciones permitió ampliar el ingreso de las familias y disminuir la proporción de personas en situación de pobreza en los principales centros urbanos del país.
De acuerdo con el informe, el crecimiento del empleo formal y la valorización de los salarios impulsaron una recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, después de varios años marcados por los efectos económicos de la pandemia de Covid-19 y la elevada inflación.
A juicio de especialistas, la reducción de la pobreza se evidenció en las 22 regiones metropolitanas analizadas, aunque con diferentes intensidades según las características económicas y sociales de cada territorio.
El estudio también destacó que las políticas de transferencia de renta y la expansión de programas sociales complementaron el efecto positivo generado por el mercado laboral, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de millones de brasileños.
No obstante, los investigadores advirtieron que persisten importantes desigualdades regionales y elevados niveles de vulnerabilidad social, especialmente entre la población negra, las mujeres y los trabajadores informales.
Según los autores, la consolidación de la tendencia dependerá del mantenimiento del crecimiento económico, la generación de empleos de calidad y la continuidad de políticas públicas orientadas a la inclusión social y la distribución de ingresos.
Estos resultados, recalcaron reportes de prensa, refuerzan la importancia del mercado laboral como uno de los principales instrumentos para combatir la pobreza y reducir las brechas socioeconómicas en Brasil.
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