El encuentro, que se extenderá hasta el 17 de junio, es auspiciado por el Ministerio de Medio Ambiente y la Fundación Ambition Loop, en colaboración con organismos internacionales, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
La industria textil es una de las más contaminantes a nivel mundial, debido a la “moda rápida”, que promueve la producción masiva de prendas de vestir, las cuales siguen la tendencia y se desechan rápidamente.
Se estima que la confección y el teñido de las telas representan cerca del 20 por ciento de la contaminación del agua dulce, y el uso de materiales sintéticos, como el poliéster, hace que en cada lavado se liberen miles de microplásticos que terminan en los océanos.
La cumbre se enfocará en cuatro áreas prioritarias: Responsabilidad Extendida del Productor para textiles; químicos y estándares; consumo sostenible; y sistemas de comercio que apoyen enfoques de economía circular.
El encuentro busca fortalecer el intercambio de conocimientos, conectar experiencias regionales con procesos globales de política textil y generar una instancia concreta de coordinación en un momento clave para el futuro de la industria.
En Chile las importaciones de ropa usada transformaron el norte del país en una zona afectada por grandes vertederos de prendas de vestir.
Hace cinco años la imagen del desierto de Atacama, cubierto por miles de toneladas de prendas en desuso, dio la vuelta al mundo.
Pero el país está avanzando en una Estrategia de Economía Circular para Textiles y en una hoja de ruta de Responsabilidad Extendida del Productor, además de cumplir un rol relevante en el mercado latinoamericano de ropa de segunda mano.
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