El investigador del Centro de Investigación de Sistemas de Nanotecnología de BRIN, Tulus, explicó que el proyecto utiliza el complejo proteico fotosintético RC-LH1 como capa absorbente de luz dentro de las células solares.
Según detalló, este material biológico se integra con distintas capas semiconductoras para generar separación de carga cuando es expuesto a la luz solar, lo cual permite la producción de electricidad.
Tulus señaló que el enfoque representa una innovación dentro de la tecnología fotovoltaica al aprovechar el sistema fotosintético natural de bacterias no patógenas, seguras para su uso y altamente eficientes en la captación de energía lumínica.
“El sistema combina principios de la fotosíntesis y la fotovoltaica, ya que ambos transforman la energía solar en otras formas de energía: química en el primer caso y eléctrica en el segundo”, explicó.
El investigador destacó que el principal potencial del sistema RC-LH1 radica en su alta eficiencia cuántica y su capacidad de separación de carga, lo que lo convierte en un candidato prometedor para el desarrollo de células solares de tercera generación.
mem/msm/liz













