Citada por medios de prensa aquí, la representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Líbano, Anandita Philippos, dijo que entre los desplazados figuran alrededor de 16 mil mujeres embarazadas, quienes enfrentan crecientes dificultades para acceder a servicios esenciales de salud.
Según sus declaraciones, las mujeres y las niñas constituyen más de la mitad de la población desplazada, en un contexto en el que el país registra una de las tasas de desplazamiento más elevadas del mundo.
Philippos denunció que los ataques aéreos israelíes en el sur libanés dañaron hospitales y centros sanitarios, lo que agrava la capacidad de respuesta del sistema de salud frente a las necesidades de la población afectada.
La funcionaria explicó que el UNFPA mantiene operaciones mediante clínicas móviles para asistir a las comunidades desplazadas, aunque insistió en que estos mecanismos no pueden sustituir la atención médica especializada y reiteró la necesidad de garantizar el acceso sostenido de la ayuda humanitaria y el cese de las hostilidades.
En el ámbito financiero, recordó que la ONU solicitó con carácter urgente 25 millones de dólares para atender las necesidades más inmediatas, pero lamentó que la respuesta internacional resulte insuficiente.
Advirtió que una reducción adicional de los recursos obligaría a recortar servicios esenciales, entre ellos la atención obstétrica, el trabajo social y los programas de protección.
El organismo internacional lanzó el pasado 5 de junio un nuevo llamamiento humanitario por 331,5 millones de dólares destinado a respaldar las operaciones de asistencia en el país.
La ONU alertó que, pese al alto el fuego declarado el 17 de abril, las fuerzas israelíes continúan realizando bombardeos diarios contra territorio libanés, con saldo de víctimas mortales y heridos, además de mantener órdenes de evacuación para numerosas localidades del sur del país y ejecutar ataques contra viviendas e infraestructura civil. mar/fm





